Accesibilidad web: principios y cómo aplicarlos

En una sociedad donde Internet es parte de nuestra forma de vida, es imprescindible crear webs accesibles para el mayor número de personas. En este aspecto, debemos tener presente a un colectivo que muchas veces es olvidado, hablamos de las personas con alguna diversidad funcional. Este colectivo, igual que el resto, debe navegar, entender e interactuar con la web de la forma más fácil posible. Es decir, como creadores deberemos cuidar que su experiencia de usuario sea óptima y eliminar las barreras que puedan acentuar el abandono de una página web. 

Ahora bien, ¿qué aspectos hemos de tener en cuenta para qué una web sea accesible? A continuación, enumeramos algunas principios y pautas que debemos tener presentes.

Principios y pautas de las WCAG 2.1

A día de hoy, existen unas pautas de verificación globalmente conocidas, hablamos de las WCAG 2.1. Estas se rigen por 4 principios: 

  • Principio 1 (Perceptible): Cualquier información que se muestre debe presentarse a los usuarios de forma que pueda ser percibida fácilmente. 
    • Incluir texto alternativo a todo el contenido que no sea textual. 
    • Proporcionar alternativas al contenido tempo-dependiente. 
    • Crear contenido que sea adaptable a diferentes formas sin perder información o estructura. 
    • Que la presentación de los contenidos se perciba de forma instantánea. 
  • Principio 2 (Operable): La navegación ha de ser manejable, es decir, se debe poder acceder al contenido desde cualquier dispositivo de apoyo. 
    • Todas las funcionalidades deben ser accesibles mediante un teclado. 
    • Hay que proporcionar tiempo suficiente a los usuarios para que puedan leer y entender el contenido. 
    • No presentar contenidos que puedan provocar trastornos en los usuarios. 
    • Facilitar ayudas a los usuarios en la navegación, es decir, para encontrar contenido o saber en qué lugar se encuentran. 
  • Principio 3 (Comprensible): El contenido que proporcionemos ha de ser claro y fácil de interpretar, sin dar lugar a confusiones o equivocaciones. 
    • Crear contenido legible y comprensible. 
    • Que la navegación de las páginas web sea predecible. 
    • Ayudar a los usuarios a prevenir y corregir los errores. 
  • Principio 4 (Robusto): El contenido y la navegación ha de ser interpretado por los navegadores y tecnologías de apoyo. 
    • Asegurar la compatibilidad con las aplicaciones de usuarios actuales y futuras. 

¿Cómo las aplicamos?

Una vez conocidas las pautas, es importante conocer cómo podemos acercarnos a cada uno de los diferentes colectivos. Seguidamente, compartimos algunas recomendaciones.

  • Personas con dificultad visual: Para dirigirnos a personas con ceguera total o parcial, la mejor ayuda son las herramientas de ampliación de pantalla y los screen readers (programas de software que convierten texto digital en voz sintetizada). Por ejemplo, para facilitar la lectura de las imágenes, estas deberán incluir etiquetas que puedan ser leídas por dichos lectores. También es recomendable incluir contenido visual con alto contraste visual o especificar en el código HTML que nuestra web pueda ser leída correctamente con un screen reader. 
  • Personas con dificultad auditiva: En este caso, la inserción de subtítulos en todos los contenidos audiovisuales es esencial. También es aconsejable incluir en lenguaje de signos los vídeos.  
  • Personas con discapacidad mental: Para dirigirnos a este colectivo, deberemos utilizar palabras sencillas, texto estructurado y comprensible. 

La tecnología avanza y gracias a ella la accesibilidad a la información y al contenido es posible para todos los colectivos. Si quieres ofrecer a tus usuarios páginas webs usables, os recomendamos el Curso en Usabilidad y Experiencia de Usuario (UX)

 

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