(Y por qué tú puedes hacer lo mismo, probablemente mejor que yo al principio)
Hace tres meses abrí una cuenta en Fiverr sin saber muy bien qué iba a pasar.
No tenía un plan maestro. No tenía una estrategia de 10 pasos. Tenía ganas, un par de skills que había trabajado en el máster de IM Education, y una curiosidad bastante sana por ver si esto del marketing digital se podía monetizar de verdad.
Spoiler: sí se puede.
En tres meses he cerrado más de 35 pedidos de todo tipo.
Desde edición de vídeo hasta gestión de ads. Y te juro que el primero fue el más raro del mundo.
Pero antes de contarte mi historia, déjame explicarte qué es Fiverr para los que no lo conocen.
Porque si ya lo conoces, puedes saltarte los siguientes apartados y ir directamente a la parte en la que hablo de mis errores. Que son divertidos, te lo prometo.
Qué es Fiverr, por si vives bajo una piedra
Fiverr es una plataforma de freelancing donde puedes comprar y vender servicios digitales.
Diseño, vídeo, copywriting, programación, marketing, traducción… casi cualquier cosa que se pueda hacer con un ordenador y una conexión a internet.
El nombre viene de que, en sus inicios, todos los servicios costaban 5 dólares. Eso ya quedó atrás (gracias a dios, porque nadie debería trabajar por 5 euros), pero el espíritu sigue siendo el mismo: conectar a quien necesita algo con quien sabe hacerlo.
El modelo es simple:
- Tú publicas tu servicio (llamado «gig») con descripción, precio y ejemplos.
- Un cliente lo encuentra buscando en la plataforma.
- Te contrata, entregas el trabajo y cobras.
- Fiverr se lleva un 20% de comisión. El resto, tuyo.
¿Es mucho un 20%? Depende de cómo lo mires. Si lo comparas con buscar clientes tú solo desde cero, resulta bastante barato. Fiverr te trae el tráfico. Tú solo tienes que convertirlo.
¿Para qué sirve Fiverr realmente?
Aquí es donde la mayoría de artículos te mete el rollo de «fuente de ingresos pasivos» y cosas así.
Yo te voy a ser honesto.
Fiverr no es pasivo. Al menos al principio. Tienes que estar pendiente, responder rápido, entregar bien y conseguir reseñas. Es trabajo real.
Pero sí es tremendamente útil para tres cosas concretas:
- Monetizar lo que ya sabes hacer. Si tienes un skill, Fiverr te da acceso directo a miles de clientes que lo necesitan ahora mismo.
- Construir portafolio con proyectos reales. Sin Fiverr, mi portafolio de los primeros meses sería cero. Con Fiverr, en 90 días tengo más de 35 casos documentados.
- Aprender cómo funciona el mercado. Qué quiere la gente, qué valora, qué le da igual. Eso vale más que cualquier curso.
Fiverr no te va a hacer rico de la noche a la mañana. Pero sí puede pagarte el móvil, la Netflix y algo más mientras aprendes. Y eso, en un máster de marketing, es un diferencial enorme.
Mi experiencia: 3 meses, 35 pedidos y varios sustos
Vale, ahora sí. La parte que me pidieron que escribiera y que más me apetecía.
Empecé en Fiverr en febrero. Sin experiencia previa en la plataforma, con los conocimientos del máster frescos y con una mezcla de ilusión y vértigo bastante característica de cuando empiezas algo nuevo.

El primer pedido fue… raro
Mi primer gig fue de edición de vídeo. Pensé que era lo más fácil de mostrar en un portafolio, lo que mejor podía demostrar visualmente y donde tenía más seguridad.
El primer cliente llegó a los 11 días. Once días mirando el panel esperando una notificación que tardaba más de lo que quería. Y cuando llegó, era para un vídeo de 45 segundos para TikTok con subtítulos en tres idiomas.
Three languages. Un cliente alemán que vendía productos en España y Francia. Primer proyecto.
Salió bien. Pero sudé. Y desde ese día, cada pedido ha sido un pequeño reto de adaptación que me ha enseñado más sobre comunicación con clientes de lo que cualquier teoría podría enseñarme.
Qué he vendido estos tres meses
Una de las cosas que más me ha sorprendido es la variedad. Cuando empecé, pensaba que me
especializaría en una sola cosa. La realidad es que el mercado te lleva a donde te necesita, y yo
he terminado ofreciendo bastante más de lo que planeaba:
- Edición de vídeo (Reels, YouTube Shorts, testimoniales de producto)
- Gestión y optimización de campañas en Meta Ads
- Copywriting para emails y páginas de venta
- Configuración de embudos de captación en distintas herramientas
- Consultoría puntual de estrategia de contenido para marcas pequeñas
¿El servicio que más me ha pedido la gente? Los vídeos cortos. La demanda de contenido para redes es brutal. Si sabes editar mínimamente bien y entiendes el formato vertical, tienes trabajo.
¿El que mejor paga? Los Ads y los funnels. Una gestión de Meta Ads mensual puede ir de 200 a 800 euros. Un funnel bien construido, bastante más.
Las tres cosas que nadie te dice de Fiverr
Primera: la velocidad de respuesta importa muchísimo más de lo que parece. Fiverr mide tu tiempo de respuesta y lo muestra en tu perfil. Los compradores lo ven. Un perfil con «responde en 1 hora» convierte mucho mejor que uno con «responde en 8 horas». Al principio tardaba demasiado en contestar. Error.
Segunda: el precio de entrada no es el precio definitivo. Empecé con precios muy bajos para conseguir reseñas. Funcionó. Pero hay que tener claro que es una táctica temporal, no una identidad. Subí precios a los dos meses y no perdí demanda. La subí mal la primera vez y perdí un cliente. Aprendizaje.
Tercera: los clientes buenos repiten. De mis 35 pedidos, 8 han sido de clientes que volvieron a contratarme. Eso es señal de que el trabajo fue bien, pero también de algo más importante: en Fiverr, fidelizar es posible y es muy rentable.
El mejor cliente de Fiverr es el que ya te ha contratado una vez y está contento. Cuídalo más que a cualquier lead nuevo.
¿Merece la pena Fiverr para alguien que está aprendiendo marketing digital?
Respuesta corta: sí.
Respuesta larga: depende de qué quieras sacar de ello. Si buscas hacerte rico en tres meses, probablemente te decepcione. Si buscas aplicar lo que estudias, ganar algo de dinero mientras lo haces y entender cómo funciona el mercado de verdad, Fiverr es una de las mejores herramientas que existen.
Yo lo recomiendo específicamente a alumnos de IM Education porque lo que aprendemos aquí tiene aplicación directa. No estamos estudiando teoría abstracta. Estamos estudiando cosas que la gente paga por obtener. Eso es una ventaja enorme si sabes usarla.
¿Cuándo empezar en Fiverr?
Cuando tengas aunque sea UN servicio que puedas demostrar con ejemplos. No hace falta ser experto. Hace falta ser mejor que el cliente en esa cosa concreta, que casi siempre es el caso.
Conclusión (o lo que me llevaría a tomar un café)
Hace tres meses abrí una cuenta en Fiverr sin saber muy bien qué iba a pasar.
Hoy tengo 35 pedidos, un portafolio real, varios clientes que repiten y una comprensión del mercado que ningún libro me podría haber dado.
No lo hice perfecto. Cometí errores de precios, de comunicación, de alcance de proyectos. Pero cada error fue un aprendizaje rápido y barato. Mucho más barato que equivocarse con un cliente grande cuando ya te lo juegas todo.
Si estás en el máster y aún no has probado Fiverr, mi consejo es simple: abre la cuenta esta semana. Publica aunque sea un gig. Ver cómo reacciona el mercado a lo que ofreces es la lección que no está en ningún módulo.
El momento perfecto para empezar ya pasó. El segundo mejor momento es ahora.
Autor: Didac Martinez · Alumno de IM Education · Freelancer en Fiverr · Marketing Digital

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